La identidad es un concepto complejo y multifacético, especialmente para personas adoptadas y racializadas que crecen en sociedades occidentales. Estas personas a menudo enfrentan desafíos únicos en su proceso de desarrollo debido a la disonancia entre sus raíces culturales y el entorno en el que viven. La moda, como una forma de expresión cultural y personal, puede ser una herramienta poderosa para la autoidentificación y la validación, proporcionando una plataforma para narrar historias personales y conectar con otras personas con experiencias similares.